La importancia de formarte para conseguir la Excelencia

La importancia de formarte para conseguir la Excelencia

¿Hacia qué dirección quieres que tu brújula interna apunte para conseguir la excelencia profesional?

Se dice mucho que hay que salir fuera de la zona de confort y eso nos cuesta,¡¡ claro es la zona de comodidad¡¡, ese espacio que alberga en muchas ocasiones situaciones, personas o circunstancias que no nos gustan sin embargo es donde sabemos movernos y así sin darnos cuenta convertimos nuestra vida en una rueda de hámster donde no paramos de dar vueltas y más vueltas que nos impide avanzar y estar constantemente en el mismo círculo de amistades, problemas, soluciones, etc.

Hay que reconocer que muchas personas están felices ahí, se pasan la vida haciendo más o menos lo mismo y no se preocupan de más, el resultado es que ante cualquier adversidad o problema que para resolverse necesite una nueva visión o nuevos conocimientos , este tipo de personas se encuentran con que no tienen esos recursos o soltura y se van quedando obsoletas y es que ya lo decía Einstein, “no se puede resolver un problema en el mismo nivel de consciencia que se creó”.

Mi invitación con este artículo no es que salgas de esa zona de confort, sino que la amplíes y eso se consigue cuando se va implementando conocimientos en cualquiera de las áreas de nuestra vida.

No hay que negar que en el área laboral por mucho que nos agrade nuestro trabajo, siempre hay partes que nos gustan y otras que no y es importante saber que donde llevamos nuestra atención está nuestra energía y que para alcanzar la excelencia profesional es importante preguntarse en qué espacio mental pasamos la vida ¿en el de las oportunidades o en el de las amenazas? Porque si de verdad queremos emprender de una manera que marque la diferencia y alcanzar el éxito, es fundamental que tomemos consciencia de donde está nuestra percepción.


Una de las cosas más importantes de la formación, es que nos ayuda a conocernos más a nosotros mismos y a ampliar el mapa mental a muchos niveles en las distintas situaciones que se nos puedan plantear, dando un enfoque diferente. Para formarnos lo ideal es que esté alineada con nuestros deseos e inquietudes para no acabar con una sensación de frustración.


Durante mis años de formadora he oído a muchas personas decir que no necesitan formación ya que a ellas lo que las avala son sus años de experiencia y por supuesto que es un punto muy importante, sin embargo, no es lo mismo tener experiencia por hacer lo mismo durante 10 años, que tener menos años de práctica, pero si la inquietud de seguir formándose como vía para permanecer actualizadas y preparadas para nuevas circunstancias, aprendiendo a hacer las cosas de una manera diferente y progresando continuamente.

 

Aristóteles, decía “somos lo que hacemos día a día, de modo que la excelencia no es un acto sino un hábito”.

 


La formación debe ser continua ya que constantemente están cambiando muchos de los métodos de trabajo y es fundamental estar al día y enriquecer las capacidades y las aptitudes para estar a la vanguardia de todo lo que tiene que ver con tecnología, neurociencias, neuromarketing, etc. que nos llevará a generar un mayor desarrollo profesional y productividad siendo capaces de ”marcar la diferencia que marca la diferencia con otros profesionales”.


Aprender continuamente además es un tema de salud, según un informe de la revista Neurology, el aprendizaje puede reducir drásticamente los niveles de estrés, retrasar los síntomas del Alzheimer y mejorar, en términos generales, la calidad de vida de las personas. En 2006 un estudio realizado por dos investigadores David Cutler y Adriana Lleras-Muney descubrieron una correlación entre la longevidad y la educación o formación, afirman que las personas que se forman continuamente “tienen comportamientos más saludables a largo plazo”.


Y es que mantener nuestro software interno actualizado constantemente, nos ayuda a segregar serotonina y dopamina, dos neurotransmisores responsables del acelerador del aprendizaje y la felicidad donde su principal función es mantener un estado anímico y de salud mental saludable. Nos apoyan a la hora de utilizar nuestra capacidad de creatividad e innovación para solucionar problemas, objeciones de los clientes y crear estrategias nuevas de afrontamiento, dándote una mayor confianza en competencias profesionales y personales.

Los beneficios de una buena Formación Continúa:

  • Apertura de nuevas ventanas neurológicas
  • Potencia el nivel de autoestima y confianza
  • Mejora de competencias profesionales y personales
  • Aumento de las habilidades sociales (empatía, proactividad, compromiso, tolerancia)
  • Recicla y actualiza conocimientos
  • Se entra en el patrón de persona altamente cualificada
  • Aumenta la calidad de la oratoria y elocuencia
  • Capacidad de pensar y tomar decisiones desde un conocimiento más alto
  • Mejora de los niveles de eficiencia
  • Tomar la iniciativa: asumir nuestra parte de responsabilidad y no esperar a que las cosas sucedan
  • Escuchar el doble de lo que se habla
  • Aumento de la seguridad personal y profesional
  • Aumento de la satisfacción de los clientes, motivado por el buen hacer

 

Dice un proverbio "Siembra un pensamiento, cosecha una acción, siembra una acción, cosecha un hábito. Siembra un hábito, cosecha un carácter, siembra un carácter, cosecha un destino".

 

Te animo a practicar el hábito de formarte continuamente, a seguir aprendiendo, porque lograrás que lo bueno sea mejor y lo mejor excelente.

 


geni millan formadora

 


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